Origen de las Dunas de Maspalomas: ¿su arena viene del Sáhara?
A simple vista, no resulta difícil entender de dónde viene la confusión. Un enorme paisaje de arena en el sur de Gran Canaria, montículos moldeados por el viento y un horizonte que, desde determinados puntos, podría hacernos pensar en un desierto.
Pero el origen de las Dunas de Maspalomas no está en el Sáhara. La arena que vemos hoy tiene principalmente dos procedencias mucho más cercanas: el fondo marino y las propias rocas volcánicas de Gran Canaria.
Y lo más curioso es que las dunas no son un paisaje inmóvil. El mar, el viento y hasta determinadas plantas participan en un proceso que continúa transformándolas.
Entonces, ¿de dónde viene la arena de Maspalomas?
Una parte importante tiene origen marino. Conchas de moluscos, algas calcáreas y otros restos de organismos marinos terminan fragmentándose hasta convertirse en pequeños sedimentos. Las corrientes los transportan y depositan posteriormente en la costa.
Pero no toda la arena procede del mar.
También existen materiales originados por la erosión de las rocas volcánicas de Gran Canaria, a los que se suman los sedimentos que durante siglos han llegado a esta zona a través del barranco de Fataga y sus afluentes.
Por tanto, para comprender el origen de las Dunas de Maspalomas hay que mirar tanto hacia el océano como hacia el interior de la isla.
No, la arena de Maspalomas no viene del Sáhara
Es probablemente una de las creencias más extendidas sobre este paisaje.
La cercanía de Canarias al continente africano y el aspecto casi desértico de Maspalomas hacen que la explicación parezca lógica: el viento habría transportado arena desde el Sáhara hasta Gran Canaria. Sin embargo, la formación descrita para este sistema dunar es diferente.
Los materiales que forman sus dunas proceden de la erosión de rocas volcánicas y de la descomposición de organismos marinos, además de los aportes sedimentarios vinculados históricamente al barranco de Fataga.
Así que ese enorme mar de arena que encontramos en el sur de Gran Canaria no necesita viajar cientos de kilómetros desde el continente africano para explicarse.
¿Cómo se forma una duna en Maspalomas?
Aquí empieza la parte más interesante. Todo comienza cuando las corrientes marinas llevan sedimentos hasta la costa y los depositan en la orilla. Una vez fuera del agua, el sol ayuda a secarlos. Entonces entra en escena otro de los grandes protagonistas del paisaje: el viento. Los alisios movilizan esa arena desde la zona de Playa del Inglés hacia el interior del sistema dunar.
Pero todavía falta un elemento.
Una planta puede ayudar a crear una duna
El balancón (Traganum moquinii) tiene un papel fundamental en la formación de las primeras dunas.
Cuando la arena desplazada por el viento encuentra uno de estos arbustos, parte queda retenida a su alrededor. Poco a poco se acumula y comienza a formarse un pequeño montículo. A medida que continúa llegando arena, ese montículo crece.
Otra parte consigue rodear la planta y se deposita detrás. A partir de ahí pueden desarrollarse diferentes formaciones dunares que posteriormente continúan desplazándose hacia el interior.
Es decir, aquello que vemos como una simple montaña de arena es el resultado de la interacción entre mar, viento, sedimentos y vegetación.
Las Dunas de Maspalomas están en movimiento
Quizá esta sea otra de las cosas que pasan desapercibidas cuando caminamos junto a ellas. Las dunas móviles se desplazan.
La arena entra principalmente en el sistema por Playa del Inglés y los vientos alisios la conducen hacia el interior. Las dunas avanzan posteriormente en dirección a la playa de Maspalomas, donde parte del material vuelve al océano.
Los datos que has aportado sitúan el desplazamiento de las arenas entre 2 y 5 metros al año. No estamos, por tanto, ante un paisaje congelado en el tiempo. El origen de las Dunas de Maspalomas forma parte de un proceso natural que continúa funcionando.
Un paisaje que comenzó a formarse hace miles de años
Para entender cómo pudo aparecer este enorme campo dunar también tenemos que retroceder mucho más.
La actual Reserva se encuentra sobre un abanico aluvial formado durante miles de años a partir de materiales transportados por el barranco de Fataga.
Las variaciones del nivel del mar durante los periodos glaciales e interglaciares contribuyeron posteriormente a configurar una superficie sobre la que acabaría desarrollándose el sistema dunar que conocemos hoy.
Los barrancos de Fataga, Vicentes, Ayagaure y Chamoriscán también participaron en la acumulación de materiales procedentes del interior de Gran Canaria.
El paisaje actual es, por tanto, el resultado de procesos que han actuado durante muchísimo tiempo.
Mucho más que un montón de arena
Las dunas forman parte de un sistema mucho más amplio.
La Reserva Natural Especial incluye diferentes ambientes según la movilidad de la arena, la presencia de vegetación y las características del terreno. Podemos encontrar dunas móviles, semiestabilizadas y estabilizadas, además del barranco y la Charca de Maspalomas. Y cada uno presenta condiciones diferentes.
En las zonas más móviles encontramos grandes superficies de arena prácticamente desnuda, mientras que en aquellas donde las dunas se han estabilizado aumenta considerablemente la presencia de vegetación.
La existencia de aguas subterráneas a poca profundidad también permite que determinadas plantas puedan desarrollarse en un entorno que, visto desde fuera, puede parecer completamente seco.
La Charca de Maspalomas también forma parte de este ecosistema
Arena, palmeral, barranco y agua están mucho más relacionados de lo que parece.
Dentro de este conjunto se encuentra la Charca de Maspalomas, una laguna costera cuyas dimensiones pueden variar dependiendo de las condiciones climáticas. Además, constituye un espacio especialmente importante para diferentes especies de aves.
Por eso hablar del origen de las Dunas de Maspalomas no significa hablar únicamente de arena. Estamos ante un sistema natural formado por distintos ambientes que funcionan conjuntamente.
Un espacio protegido desde hace décadas
El valor de este lugar llevó a establecer medidas específicas para su conservación. Las Dunas de Maspalomas fueron declaradas espacio protegido por primera vez en 1987 y desde 1994 cuentan con la categoría de Reserva Natural Especial.
El espacio protegido ocupa casi 404 hectáreas y reúne las dunas, el Oasis y la Charca de Maspalomas.
Su cercanía a una de las principales zonas turísticas de Gran Canaria hace especialmente importante compatibilizar las visitas con la conservación de un entorno natural muy sensible.
El origen de las Dunas de Maspalomas desmonta uno de nuestros grandes mitos
Así que la próxima vez que alguien diga que la arena llegó volando desde el Sáhara, ya tienen una historia que contarle.
El origen de las Dunas de Maspalomas está mucho más relacionado con Gran Canaria de lo que podríamos imaginar: restos procedentes del océano, erosión de nuestras rocas volcánicas, materiales transportados por los barrancos, viento y vegetación han participado en la creación de este paisaje.
Y todavía hoy siguen haciéndolo. Porque esas dunas que parecen quietas desde lejos son, en realidad, un paisaje vivo y en constante movimiento.
En Los Mejores de Las Palmas nos encanta golisnear esas historias y curiosidades que nos hacen mirar de otra manera lugares que hemos visto cientos de veces. Y si a ustedes también les gusta, les invitamos a escuchar nuestro podcast, Golisneando Fleje.







