Ley de Segunda Oportunidad en Canarias: qué es, requisitos y qué deudas se pueden cancelar
Las deudas pueden empezar siendo asumibles y terminar convirtiéndose en un problema difícil de gestionar. Un préstamo, varias tarjetas, un negocio que no ha funcionado como se esperaba o una caída de ingresos pueden hacer que las cuotas se acumulen hasta llegar a un punto en el que pagarlas resulte prácticamente imposible.
Para determinadas situaciones existe la Ley de Segunda Oportunidad en Canarias, un mecanismo legal que permite a particulares y autónomos insolventes buscar una salida a sus deudas cuando cumplen una serie de requisitos.
Pero ¿significa que cualquier persona puede dejar de pagar lo que debe? No. La Segunda Oportunidad tiene sus condiciones, un procedimiento determinado y no todas las deudas reciben el mismo tratamiento.
Te contamos sus principales claves.
¿Qué es la Ley de Segunda Oportunidad?
La conocida como Ley de Segunda Oportunidad en Canarias permite que determinadas personas físicas que se encuentran en situación de insolvencia puedan conseguir la exoneración de parte o incluso de la totalidad de las deudas que legalmente puedan ser canceladas.
Aunque solemos hablar de ella como una ley independiente, actualmente este mecanismo se encuentra regulado fundamentalmente en el Texto Refundido de la Ley Concursal.
Su finalidad es ofrecer una salida a aquellas personas que han llegado a una situación económica que les impide hacer frente regularmente a sus obligaciones. Y no está dirigida únicamente a empresarios.
¿Quién puede acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad en Canarias?
Pueden recurrir a este mecanismo tanto particulares como autónomos, siempre que se encuentren en una situación de insolvencia y cumplan los requisitos establecidos legalmente.
Esto significa que no es necesario haber tenido una empresa para plantearse esta posibilidad.
Una persona puede haber acumulado deudas procedentes de préstamos personales, tarjetas de crédito, avales u otras obligaciones y encontrarse en una situación en la que ya no pueda atender regularmente sus pagos.
En estos casos, acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad en Canarias puede ser una posibilidad que convenga estudiar, pero será necesario analizar individualmente las circunstancias.
¿Qué significa estar en situación de insolvencia?
Este concepto es importante porque tener deudas no equivale automáticamente a ser insolvente.
La insolvencia aparece cuando una persona no puede cumplir regularmente con sus obligaciones exigibles o prevé que no podrá hacerlo en un futuro próximo.
Por ejemplo, una persona puede tener un préstamo hipotecario y otro para comprar un coche y asumir ambos pagos perfectamente. Tener esas deudas, por sí mismo, no justificaría acudir a este procedimiento.
La situación cambia cuando los ingresos y el patrimonio disponible ya no permiten afrontar las obligaciones económicas con normalidad.
¿Qué deudas se pueden cancelar con la Ley de Segunda Oportunidad en Canarias?
Esta es probablemente una de las preguntas más habituales.
La Ley de Segunda Oportunidad puede permitir la exoneración de numerosas deudas, pero no significa que absolutamente todo lo que se debe desaparezca.
Dependiendo de las circunstancias, pueden entrar en el procedimiento deudas procedentes de:
- préstamos personales;
- tarjetas de crédito;
- créditos y microcréditos;
- determinadas deudas derivadas de una actividad profesional o empresarial;
- obligaciones pendientes con diferentes acreedores.
Sin embargo, la legislación establece categorías de deuda que no pueden ser exoneradas y otras sometidas a límites o condiciones específicas.
Por eso, antes de iniciar el procedimiento resulta especialmente importante conocer qué tipo de deuda se tiene y frente a quién.
¿Y las deudas con Hacienda y la Seguridad Social?
Aquí encontramos uno de los puntos que más dudas genera.
La deuda pública tiene un tratamiento diferente al de muchas deudas privadas. La normativa contempla la posibilidad de exonerar determinados importes de deuda con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social, pero existen límites legales.
Por tanto, afirmar simplemente que la Ley de Segunda Oportunidad «elimina las deudas con Hacienda» sería incorrecto.
Cuando existen deudas públicas es especialmente importante estudiar las cantidades y su procedencia antes de determinar qué parte podría quedar afectada por el procedimiento.
¿Un autónomo puede acogerse a la Segunda Oportunidad en Canarias?
Sí.
Precisamente, uno de los perfiles para los que puede resultar relevante este mecanismo es el de autónomos cuyo negocio ha generado deudas que posteriormente no pueden afrontar.
Cerrar una actividad no provoca que las obligaciones económicas desaparezcan automáticamente.
Proveedores, préstamos solicitados para el negocio, créditos u otras obligaciones pueden continuar después del cierre.
La Ley de Segunda Oportunidad en Canarias para autónomos puede ofrecer una vía para reorganizar o exonerar determinadas deudas cuando se cumplen las condiciones establecidas.
¿Hay que perder la vivienda para acogerse?
No existe una respuesta universal.
La posibilidad de conservar determinados bienes depende de factores como su valor, las cargas existentes, la deuda pendiente y las circunstancias concretas del procedimiento.
Por eso conviene desconfiar tanto de quien asegura que acogerse a la Segunda Oportunidad implica necesariamente perderlo todo como de quien promete que absolutamente todos los bienes podrán conservarse.
Cada patrimonio requiere un análisis individual.
¿Cómo funciona el procedimiento?
Desde las reformas introducidas en la legislación concursal, existen distintas vías para obtener la exoneración del pasivo insatisfecho.
Dependiendo del caso, puede plantearse una exoneración con liquidación del patrimonio o una alternativa mediante un plan de pagos, que puede permitir conservar determinados bienes mientras se atienden ciertas obligaciones durante el periodo establecido.
Elegir una u otra opción no debería hacerse únicamente pensando en cuál parece más cómoda a primera vista.
Ingresos, patrimonio, naturaleza de las deudas y situación familiar o profesional pueden cambiar considerablemente el resultado.
La Segunda Oportunidad no significa simplemente «dejar de pagar»
Es una distinción importante.
Este mecanismo no consiste en decidir unilateralmente que una deuda deja de existir. Existe un procedimiento legal que debe tramitarse y una serie de condiciones que deben cumplirse para acceder a la exoneración.
Además, determinados comportamientos del deudor pueden impedir o condicionar el acceso al beneficio.
Por eso, si empiezan a acumularse impagos, actuar antes de que la situación económica se deteriore todavía más puede facilitar el análisis de las alternativas disponibles.
¿Cuándo conviene pedir asesoramiento?
No hace falta esperar necesariamente hasta encontrarse ante una situación económica extrema para consultar las opciones disponibles.
Si las cuotas ya superan de manera continuada la capacidad económica, empiezan los impagos o se están utilizando nuevos créditos para pagar deudas anteriores, puede ser un buen momento para analizar la situación.
También es recomendable hacerlo antes de tomar decisiones importantes sobre el patrimonio o asumir nuevos préstamos para intentar solucionar el problema.
Abogados especializados en Segunda Oportunidad en Gran Canaria
La aplicación de la Ley de Segunda Oportunidad en Canarias depende de las circunstancias particulares de cada persona, por lo que el asesoramiento profesional permite determinar si realmente se cumplen los requisitos y qué alternativa puede resultar adecuada.
En Los Mejores de Las Palmas puedes consultar diferentes profesionales dentro de nuestra categoría de servicios legales en Gran Canaria, según el tipo de asesoramiento que necesites. Entre ellos se encuentra Infinity Legal 360, despacho especializado en el asesoramiento relacionado con la Ley de Segunda Oportunidad en Canarias, donde pueden estudiar cada situación de manera individual y explicar las posibilidades existentes.
Porque cuando las deudas han dejado de ser un problema puntual para convertirse en una situación difícil de sostener, conocer las alternativas legales disponibles puede ser el primer paso para empezar a solucionarlo.







